Advierten que un nuevo impuesto podría potenciar el juego ilegal en Dominicana 

La Asociación Nacional de Bancas Deportivas (Adobad) expresó su preocupación ante la posible implementación de un Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) del 16 % sobre los juegos de azar en República Dominicana. 

Según Jefrey Espinal, vicepresidente de la entidad, este gravamen no solo afectaría a las empresas formales del sector, sino que también impulsaría el crecimiento del mercado ilegal, que podría pasar del 50 % al 75 % de participación.  

Espinal calificó la medida como «única en el mundo» y alertó que llevaría a la quiebra a muchas empresas del sector. La propuesta, que forma parte de una Reforma Fiscal en evaluación, busca aumentar la recaudación, pero podría generar el efecto contrario al incentivar la informalidad en la industria del juego y las apuestas deportivas.  

Adobad sugirió que, en lugar de aumentar los impuestos, el gobierno debería fortalecer la persecución contra las operaciones no registradas. 

Espinal argumentó que un control más riguroso del sector informal podría generar mayores ingresos fiscales que el ISC propuesto.  

Además del rechazo al impuesto, Adobad criticó el marco legal actual, particularmente el Decreto 480-19, que actualiza el Reglamento Hípico Nacional. 

Según la asociación, los artículos 2 y 5 del decreto permiten a las agencias hípicas comercializar juegos electrónicos, lo que contradice las leyes 494-06 y 253-12, que asignan al Ministerio de Hacienda la autoridad exclusiva para regular estas actividades.  

La entidad considera que el decreto representa una violación a la Constitución y al principio de separación de poderes, al otorgar facultades regulatorias a la Comisión Hípica Nacional, que deberían ser competencia del Congreso Nacional. 

Además, Adobad denunció que esta disposición afecta a los inversionistas en bancas de apuestas deportivas, casinos y salas de juego, quienes ven sus derechos comprometidos.  

La propuesta de impuesto y las tensiones regulatorias reflejan los desafíos de equilibrar la formalización de la industria del juego en República Dominicana con la protección de los actores legales frente a la competencia desleal y la evasión. Mientras tanto, el sector observa con atención los avances en la reforma fiscal y los posibles cambios en el marco normativo.