El juego online en Chile en espera de regulación y los casinos físicos bajo escrutinio

Chile, un país con una sólida tradición en casinos físicos, enfrentó en 2024 un año de contrastes en su industria del juego. Mientras el sector online espera una regulación que no llegó, los casinos tradicionales se vieron sacudidos por una denuncia de colusión que marcó el panorama del año.

El juego online: Un mercado gris

Aunque el juego online ha ganado terreno en Latinoamérica, Chile sigue sin un marco regulatorio claro. A principios de 2024, la Comisión de Economía del Senado analizó el tema, con la participación de operadores internacionales, casinos físicos y expertos. Sin embargo, el impulso inicial se desvaneció, y no se avanzó en un proyecto de ley.

Carlos Baeza, abogado representante de operadores como Betsson y Betano, señaló en octubre que es poco probable que el Congreso aborde el tema en 2025, un año electoral. Esto deja al sector en un limbo legal, donde no está prohibido pero tampoco regulado, lo que dificulta su crecimiento y control.

La sombra de la colusión en los casinos físicos

En octubre, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) acusó a tres de los principales operadores de casinos del país —Enjoy, Dreams y Marina del Sol— de cartelizarse para manipular licitaciones de casinos municipales en 2020. La denuncia incluyó a cinco ejecutivos y buscó multas millonarias contra los responsables.

Marina del Sol evitó sanciones al acogerse a la figura de delación compensada, proporcionando información clave para la investigación. Aunque las empresas negaron cualquier irregularidad, el caso expuso prácticas que podrían afectar la competencia en el sector.

Cambios en Marina del Sol

En medio de la polémica, Marina del Sol completó en noviembre su transición a manos chilenas. La familia Imschenetzky, a través de Grupo Valmar, adquirió la participación restante del Grupo Clairvest, su socio canadiense. Esta operación cerró conflictos legales entre ambas partes y consolidó el control local de la empresa.

Perspectivas para 2025

El 2024 dejó a Chile con desafíos pendientes en su industria del juego. Mientras el sector online espera una regulación que brinde claridad, los casinos físicos enfrentan un escenario de mayor escrutinio tras la denuncia de colusión. El próximo año, con elecciones presidenciales en curso, será clave para definir el futuro de un mercado que busca equilibrar tradición y modernidad.