En su testimonio ante la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) sobre la Manipulación de Juegos y Apuestas Deportivas en Brasil, el empresario William Rogatto confesó esta semana su participación en un esquema de apuestas ilegales.
Rogatto, investigado en la Operación Fin de Juego del Ministerio Público del Distrito Federal y Territorios (MPDFT) y en la Operación Juego Ensayado de la Policía Federal (PF), reveló que manipuló partidos en el Campeonato de Brasilia de este año, utilizando el equipo Sociedade Esportiva de Santa María.
Durante su declaración, Rogatto admitió haber engañado a Dayana Nunes, presidenta de Santa María, luego de que el presidente de la federación local lo instara a involucrarse en el club. “El presidente me dijo que ella no entendía de fútbol y necesitaba un inversor debido a problemas familiares. Vine para relegar a Santa María y ella terminó siendo vulnerable conmigo”, comentó Rogatto.
«Rey del Descenso»: manipulación y ganancias millonarias
Conocido en la industria como el “Rey del Descenso”, Rogatto afirmó haber orquestado el descenso de 42 equipos en el fútbol brasileño y declaró que desde 2009 ha obtenido ganancias de aproximadamente 300 millones de reales a través de la manipulación de resultados.
“No robé ni maté a nadie, solo encontré una falla en el sistema y la aproveché”, expresó. Según su testimonio, varios presidentes de clubes estaban al tanto y aceptaron sus condiciones, mientras que él financiaba las caídas de los equipos con el fin de asegurar resultados favorables en sus apuestas. “Me considero pequeño en comparación con la gente grande que respalda estas operaciones. Llegué a tener a mis propios jugadores en equipos y algunos presidentes consintieron este modus operandi”, explicó.
Corrupción extendida y red de empresarios involucrados
A lo largo de su declaración, Rogatto destacó que el sistema de manipulación es complejo y que su operación comenzó de forma individual, pero la ambición lo llevó a expandir la red de colaboradores. «Más empresarios se dieron cuenta de que era rentable y comenzaron a invertir. Empecé engañando a presidentes de clubes, algunos estuvieron de acuerdo conmigo, y logramos mantener la operación», indicó.
Rogatto agregó que su esquema cuenta con el respaldo de figuras importantes en el deporte brasileño y subrayó que las irregularidades en el fútbol existen desde hace más de 40 años. “Tengo pruebas y videos que demuestran la implicación de altos directivos de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y de otras federaciones. Este sistema es mucho más grande de lo que parece, y aunque yo pague, esto no terminará”, afirmó.
Involucramiento de árbitros y pagos en efectivo
En su testimonio, Rogatto señaló que tanto árbitros locales como internacionales, incluidos algunos de la FIFA, participaron en el esquema. Detalló que los árbitros reciben aproximadamente 7,000 reales por partido de forma regular, mientras que él les ofrecía pagos de hasta 50,000 reales para asegurar resultados específicos.
Rogatto calificó el esquema de apuestas como el detonante de la corrupción en el fútbol brasileño, señalando que los fondos de la CBF no se destinan adecuadamente a los involucrados, lo cual contribuye a la aceptación de sobornos. “El sistema es perfecto para quien quiera aprovecharse. La corrupción está ahí para quien ofrezca dinero fácil y rápido”, comentó.
Operación en nueve países y apuestas en ligas extranjeras
Rogatto también confesó que sus actividades de manipulación no se limitan al fútbol brasileño, ya que actualmente mantiene operaciones en nueve países. Expresó que ha apostado en ligas extranjeras, y en su declaración mencionó que, la semana pasada, invirtió en dos partidos de primera división en Colombia. “El sistema no me detiene, he logrado expandirme y seguir operando a nivel internacional”, señaló.
Defensa de John Textor y sospecha de manipulación en Serie A de Brasil
Por otro lado, Rogatto defendió a John Textor, propietario del club Botafogo, quien había sugerido previamente que existía manipulación en la Serie A del Campeonato Brasileño, particularmente en un partido en el que Palmeiras venció a São Paulo por 5-0. Al respecto, Rogatto insinuó que personas de su entorno podrían haber trabajado en contra de Textor durante el torneo. “No puedo decir que John Textor esté equivocado. Mis colaboradores también han actuado en partidos de su equipo en este campeonato”, concluyó Rogatto.
Al finalizar su testimonio, Rogatto afirmó tener pruebas adicionales, como recibos y boletos de apuestas, que podrían corroborar sus declaraciones. Sin embargo, expresó escepticismo sobre la posibilidad de que los implicados en niveles altos del fútbol brasileño sean castigados.


