La OMS destaca los riesgos del auge del juego regulado en un nuevo informe

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado un informe en el que analiza el rápido crecimiento del juego regulado y su impacto en la salud global. Este documento pone de relieve cómo las apuestas pueden afectar la salud mental, generar estrés financiero y dañar las relaciones interpersonales, subrayando la necesidad de regulaciones más estrictas y eficaces en la industria.

Crecimiento exponencial del mercado
El mercado global de apuestas proyecta ingresos de 700 mil millones de dólares para 2028, impulsado por la digitalización y una mayor comercialización del sector. Según la OMS, el incremento de acuerdos de patrocinio y marketing ha jugado un papel clave en la expansión del juego, pero también ha tenido un impacto significativo en la salud de los apostadores.

Datos alarmantes sobre los trastornos relacionados con el juego
El informe de la OMS señala que el 1.2% de la población adulta mundial padece algún trastorno relacionado con el juego. Además, el 60% de las pérdidas de ingresos en esta industria provienen de jugadores que apuestan en niveles perjudiciales.

A pesar de estas cifras, solo el 0.14% de los adultos busca ayuda formal o informal para tratar problemas de adicción al juego. La OMS califica como «generalmente ineficaces» las intervenciones de juego responsable actuales y sugiere implementar sistemas obligatorios para aumentar el acceso a los tratamientos.

Grupo de expertos para enfrentar los desafíos
Ante la magnitud del problema, la OMS ha anunciado la creación de un grupo de expertos en apuestas. Este equipo desarrollará herramientas diagnósticas para tratar los trastornos relacionados con el juego y utilizará datos de mercados regulados más avanzados para orientar a los mercados emergentes.

Aunque la OMS ha propuesto mejoras en las prácticas regulatorias, reconoce los desafíos de implementar cambios debido a la resistencia frente a regulaciones estrictas. No obstante, el organismo enfatiza la importancia de abordar estos problemas desde un enfoque de salud pública para minimizar el daño asociado al juego.

Con este nuevo esfuerzo, la OMS busca establecer un marco global que promueva el equilibrio entre el desarrollo del sector y la protección de los jugadores, especialmente en un momento de expansión acelerada de la industria del juego.