La implementación de la regulación de casinos y apuestas en línea en Brasil enfrenta retrasos significativos, lo que está generando preocupación por las pérdidas económicas para el Estado.
Según el senador Angelo Coronel, relator del Proyecto de Ley N.º 3.626/2023, esta demora está impactando negativamente en la capacidad del gobierno para recaudar ingresos que podrían destinarse a programas sociales y otros sectores estratégicos.
El senador destacó que, aunque el marco regulatorio ha permitido eliminar plataformas ilegales, la falta de celeridad en su aplicación está dando espacio para que los usuarios recurran a operadores no regulados.
Además, subrayó que la ausencia de regulación efectiva limita las herramientas para combatir el uso de métodos de pago en sitios no autorizados.
Coronel recordó que la legislación fue aprobada hace un año, pero hasta ahora no se ha implementado en su totalidad. Durante este tiempo, señaló que el uso de plataformas ilegales persiste debido a la falta de control. Esto incluye la utilización de tarjetas de crédito para apostar, algo que considera urgente regular.
El senador también alertó sobre la posibilidad de «distorsiones» en el sector de las apuestas, ya que la ausencia de regulación facilita el acceso a plataformas ilegales, reduciendo el potencial de ingresos fiscales que podrían contribuir a cumplir con objetivos económicos y sociales del gobierno.
Uno de los puntos más discutidos en el Congreso ha sido cómo la regulación de las apuestas impactaría a las personas de bajos ingresos.
Esto se intensificó tras un estudio del Banco Central sobre el gasto en apuestas de beneficiarios del programa Bolsa Familia. Aunque el informe fue cuestionado por posibles errores, su difusión generó un intenso debate público.
Coronel enfatizó que los recursos obtenidos mediante impuestos sobre apuestas y concesiones de operadores —estimados en 30 millones de reales por cada licencia— podrían destinarse a áreas críticas como salud, educación y seguridad.
Asimismo, destacó que la regulación permitirá identificar y registrar a los apostadores, mejorando los procesos de «conoce a tu cliente» (KYC) y combatiendo prácticas como el lavado de dinero.
El senador también subrayó la importancia de destinar parte de los fondos recaudados a políticas públicas enfocadas en la atención de la ludopatía.
“Es fundamental que estos recursos financien acciones para tratar a quienes sufren adicción al juego”, concluyó Coronel, defendiendo que la regulación hará el mercado más seguro y transparente, beneficiando tanto a los operadores como a los usuarios y al propio Estado.


